
es la congoja que le aprieta
sin dejarle respirar
esa que da paso al miedo
Miedo a no encontrarte
que me encuentres y no me veas
que me veas y no me ames
que me ames y no nos dejen
que nos dejen y no podamos
no tenerte aunque me quieras
no alcanzarte aunque lo intente
que te alcancen otros brazos
lastimarte
que me lastimes
que te arranquen de mi
miedo a tenerte sin tenerte
a que no me tengas
ansiando que me tomen tus brazos
miedo a tocarte
a que me toques
a no saber dejar de hacerlo
a que me impidan abrazarte
a enloquecer si no te abrazo
No duele el corazón
duele el absurdo de intentar
ir por delante de la vida.
Mabel Escribano
Derechos Reservados
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